Sostenibilidad institucional: entre la narrativa y las acciones reales
La sostenibilidad empresarial va más allá del discurso. Agencias J.I. Cohen demuestra cómo integrar políticas reales en su día a día.

En la actualidad, el término sostenibilidad es parte del vocabulario habitual de muchas organizaciones. Sin embargo, no toda empresa que comunica sostenibilidad, la práctica de manera profunda y estratégica. La sostenibilidad empresarial no debería limitarse a campañas publicitarias o informes de RSE, sino que debe ser un eje estructural de la operación.
Esta diferencia entre narrativa e implementación es la que separa a las marcas con impacto real de aquellas que simplemente se adaptan al lenguaje del mercado. En sectores regulados como el farmacéutico, donde la trazabilidad, el cumplimiento y la ética son indispensables, la sostenibilidad debe construirse desde la base operativa.
¿Qué define una sostenibilidad operativa genuina?
Para que una organización pueda afirmar que su modelo es sostenible, debe demostrarlo en sus decisiones cotidianas, estructuras internas y procesos de largo plazo. Estas son algunas prácticas clave que distinguen una sostenibilidad real:
- Energía eficiente y limpia: integración de paneles solares, sistemas LED y procesos automatizados que reducen el consumo.
- Políticas de derechos humanos y laborales: respeto a la diversidad, inclusión y condiciones laborales justas.
- Cumplimiento ambiental: disposición responsable de residuos, materiales reciclables y control de emisiones.
- Gobierno corporativo ético: manuales de convivencia, transparencia financiera y políticas anticorrupción.
- Relación con comunidades: acciones de impacto local, apoyo a la salud y desarrollo social.
Este enfoque reduce impactos negativos y construye reputación sostenible ante clientes, aliados, reguladores y bancos internacionales.
Agencias J.I. Cohen: sostenibilidad aplicada, no declarada
Fundada por Jack Irving Cohen y dirigida actualmente por Alberto Cohen Mory, Agencias J.I. Cohen es un ejemplo de cómo la sostenibilidad empresarial puede convertirse en una política transversal. La compañía ha estructurado su visión institucional sobre siete pilares de sostenibilidad que guían sus decisiones corporativas:
- Gobernanza
- Derechos humanos
- Prácticas laborales
- Medio ambiente
- Prácticas justas de operación
- Consumidores
- Relación con comunidades
Estas áreas se traducen en acciones concretas: uso de transporte eléctrico, triple redundancia energética en cuartos fríos, sistemas de trazabilidad y cumplimiento estricto de la legislación laboral y fiscal. Más que una estrategia de imagen, la sostenibilidad es parte del ADN operativo de la empresa.
Hablar de sostenibilidad es fácil. Incorporarla a cada proceso y decisión empresarial es el verdadero desafío. Las organizaciones que buscan construir una reputación sólida y generar valor a largo plazo deben comprometerse con acciones medibles, éticas y consistentes.
Casos como el de Agencias J.I. Cohen muestran que es posible trascender la narrativa y convertir la sostenibilidad en una práctica cotidiana que fortalece la operación y la confianza institucional.