“Milagroso Señor de Esquipulas” suena en el Vaticano de la mano de la marimba guatemalteca
Guatemala llevó su tradición musical a Roma con una interpretación que conectó identidad, devoción y cultura nacional frente a una audiencia internacional.
Las notas de la marimba guatemalteca llegaron hasta la Plaza de San Pedro, donde el grupo AJIN participó en la audiencia general del papa León XIV. Durante la jornada del 9 de septiembre de 2026, varias melodías nacionales fueron interpretadas frente a asistentes de distintas partes del mundo, entre ellas “Milagroso Señor de Esquipulas”, composición de José Ernesto Monzón.
La participación fue gestionada por la Embajada de Guatemala ante la Santa Sede como parte de una estrategia de diplomacia cultural. Con esta presentación, una expresión musical vinculada con la identidad nacional fue llevada a uno de los espacios más representativos del Vaticano, en una actividad relacionada además con las conmemoraciones por el 205.º aniversario de la independencia de Guatemala.
La Marimba guatemalteca llega a la Plaza de San Pedro
El sonido de la marimba acompañó la audiencia general celebrada el 9 de septiembre en la Plaza de San Pedro. El grupo AJIN fue el encargado de interpretar distintas melodías guatemaltecas durante la actividad.
La participación fue coordinada por la Embajada de Guatemala ante la Santa Sede. El embajador Santiago Palomo acompañó a los músicos y compartió con integrantes de la Asociación IK’ Guatemala, organización dedicada a promover la cultura y las tradiciones guatemaltecas en Italia.
La presentación también dio continuidad a las actividades conmemorativas por el 205.º aniversario de la independencia. Desde la diplomacia cultural, la música fue utilizada como una vía para difundir expresiones artísticas nacionales y fortalecer vínculos con la Santa Sede.

“Milagroso Señor de Esquipulas”, una composición con historia
Entre las piezas interpretadas destacó “Milagroso Señor de Esquipulas”, una composición escrita por el músico guatemalteco José Ernesto Monzón en 1948 y dedicada al Cristo Negro de Esquipulas.
La canción mantiene una relación estrecha con una de las expresiones de devoción más reconocidas de Guatemala. Su historia también registra una amplia difusión internacional:
- Fue interpretada con arreglos para marimba y otras agrupaciones musicales.
- En 1958 llegó a figurar entre las canciones latinoamericanas más escuchadas en la radio WRUL de Nueva York.
- Ese mismo año ganó el III Festival Folclórico del Café, en Colombia.
- La pieza también formó parte de la película “El Cristo de los Milagros”.
Con su interpretación en el Vaticano, la composición de Monzón volvió a ocupar un escenario internacional, esta vez acompañada por la marimba y vinculada con una actividad cultural de Guatemala ante la Santa Sede.

AJIN y una tradición que cruza fronteras
AJIN es una agrupación familiar dedicada a la interpretación y difusión del son guatemalteco y la música tradicional con marimba. Medios nacionales señalan que fue fundada por el músico y compositor Óscar Fernando Ajin Vásquez, graduado del Conservatorio Nacional de Música.
La agrupación está integrada por Óscar Fernando, Elmer Rodolfo y Edwin Orlando Ajin Vásquez, además de Francisco Boc Ajin y Mario Santiago Ley Buch. Su participación en Roma se extendió a otras actividades vinculadas con la celebración de la independencia guatemalteca.
El 6 de septiembre, AJIN ofreció un concierto de marimba durante una misa celebrada en la iglesia del Santísimo Redentor, en Roma, como parte de la conmemoración del 205.º aniversario de la independencia.

Una melodía que funciona como puente cultural
La presencia de AJIN en el Vaticano permite observar cómo una composición nacida en Guatemala puede continuar recorriendo nuevos escenarios décadas después de su creación. “Milagroso Señor de Esquipulas” conserva su vínculo con la tradición religiosa y, al mismo tiempo, forma parte del repertorio musical que proyecta al país fuera de sus fronteras.
La presentación en la Plaza de San Pedro no representa únicamente una intervención musical. También muestra el alcance que puede adquirir la diplomacia cultural cuando una tradición nacional es trasladada a espacios internacionales mediante artistas, instituciones y organizaciones vinculadas con la comunidad guatemalteca en el exterior.