Legendarios: El movimiento que está devolviendo héroes a las familias del mundo

Estuvimos ahí. Sentados entre cámaras, reporteros y flashes, frente a un escenario que parecía cualquier otro… hasta que comenzó a hablar Chepe Putzu, fundador de Los Legendarios. Lo que vivimos en esa rueda de prensa no fue una presentación: fue un llamado a los hombres. Un estremecimiento colectivo. Un fuego que, sin haber subido a una montaña, logró encender algo dentro de todos.
“Legendarios nació el 23 de julio de 2015 en silencio, en Izabal, Guatemala, el país de la eterna primavera, con solo 109 hombres… hoy, está presente en más de 175 ciudades de 20 países. “No nacimos en un país, nacimos en una gran nación que se llama Guatemala”, dijo Putzu, con una convicción tan real.
Legendarios no es un evento. Es un movimiento de transformación profunda y espiritual. Hombres que escapan de la rutina para reencontrarse en la montaña con lo que alguna vez soñaron ser. Salen en busca de propósito, de fe, de Dios. Lo hacen cargando deudas emocionales con sus hijos, sus esposas, sus países… y con ellos mismos. Deudas que solo se pueden saldar en silencio, entre la naturaleza, entre árboles, lágrimas, verdad y Dios.
Putzu menciona: “Legendarios significa; un libro de la vida y de la historia, el ejemplo se hace historia, legendario tiene un eslogan que dice historias dignas de ser contadas.”
De 109 a 135 mil hombres: el eco que nació en Guatemala y conquistó el mundo
Lo que comenzó como una experiencia aislada en Izabal Guatemala arriba en las montañas se ha expandido sin un solo centavo en publicidad. De boca en boca. De historia en historia. Hoy son 135,000 hombres en países como México, Japón, Perú, Portugal, El Salvador, Estados Unidos y Brasil —donde, por cierto, ya superaron a Guatemala con 67,000 participantes.
La magnitud del impacto es tan inmensa como las distancias que recorren: Chepe Putzu nos relató su viaje a un remoto punto del Amazonas brasileño, donde llegar requiere más de 4 horas de vuelo, 10 días en carro y 6 días navegando por el Río Negro. “Cuando pisé Manaos, supe que tenía que volver a contarle esto a mi nación”, dijo con conmoción. Y entendimos por qué, porque Los Legendarios llegan a lugares remotos, para tocar a hombres con la fe.
Tres campeones de la UFC brasileños encontraron algo más alto que el podio: a Dios
Quizá lo más impactante de ese día fue escuchar cómo tres campeones mundiales de la UFC - MMA (Artes Marciales Mixtas) se han rendido ante esta experiencia:
- Mauricio “Shogun” Rua confesó que no quería ir, hasta que su hija lo comprometió en asistir. Subió con escepticismo a las montañas… y desde entonces ha subido siete veces más y ayuda a otros hombres dentro de Los Legendarios. “Pensé que era una parrillada en un hotel. Terminé durmiendo en carpa. Todo hombre debería pasar por eso. Debería ser obligatorio.”
- Lyoto “The Dragon” Machida fue más espiritual: “Legendarios plantó una semilla en mí. Me acercó a Dios, a Jesús, entendí la mente de Cristo. No es solo un encuentro, es un milagro.”
- Fabricio Werdum, por su parte, dijo: “Abajo no hay espacio para Dios. Allá arriba sí. Lloré todos los días. Bajé sabiendo que quiero ser mejor esposo, mejor papá. Hoy tengo paciencia. Tengo paz.”

Héroes que bajan de la montaña… y cambian el mundo
Pero Legendarios no se queda en la montaña. Bajan… y actúan. Ayudan en terremotos, inundaciones, incendios y hacen obra social. En Texas, Argentina, Totonicapán (Guatemala), Ecuador, Acapulco, y hasta en el bosque del suicidio en Japón, donde instalan una pista para rescatar almas perdidas.
Lo más importante, durante la conferencia, se anunció el lanzamiento oficial de Los Legendarios Foundation MMA (Manadas, Misiones y Acciones), una organización que construye viviendas para familias vulnerables y ayuda a hombres a superar adicciones y reencontrar su propósito.
"Lo que durante años hicimos de forma orgánica, ahora tendrá estructura y alcance global a través de esta fundación", dijo Chepe Putzu, fundador y director del movimiento.

Reflexión final: Dios está en el centro
Legendarios es más que una experiencia outdoor para hombres. Es un llamado a volver a ser héroes. A - Un nuevo nivel de amor H - Un nuevo nivel de honra U - Un nuevo nivel de unidad.
Putzu lo resumió mejor que nadie: “No podemos ayudar a todos, pero todos podemos ayudar a uno.”