Jeffrey Salazar, el ingeniero guatemalteco que creó a Hermes, un robot con inteligencia artificial
Conoce cómo Jeffrey Salazar y Creabot desarrollaron Hermes, un robot guatemalteco que combina inteligencia artificial, visión inteligente y robótica.
La innovación tecnológica guatemalteca cobra vida con Hermes, un robot humanoide que combina inteligencia artificial, reconocimiento facial y visión inteligente. Detrás de este proyecto se encuentra Jeffrey Salazar, ingeniero en electrónica que, junto con el equipo de Creabot, impulsó el desarrollo de un prototipo diseñado para consultar información e interactuar con las personas.
Su construcción reúne conocimientos de programación, electrónica, motores y diseño, disciplinas que fueron integradas para desarrollar una propuesta tecnológica tangible. El proyecto comenzó en marzo de 2026 y busca acercar la robótica a estudiantes y comunidades interesadas en la ciencia.
Hermes también demuestra cómo el talento guatemalteco puede participar en el desarrollo de nuevas tecnologías, mediante proyectos que conectan el conocimiento técnico con experiencias prácticas de aprendizaje e innovación.

Hermes, el robot guatemalteco que integra inteligencia artificial
El nombre Hermes proviene de la mitología griega, donde este personaje era conocido como el mensajero de los dioses. La elección se relaciona con una de las funciones principales del robot: consultar información y transmitirla a los usuarios.
Mediante una conexión inalámbrica, el prototipo puede acceder a servidores para obtener datos y comunicarlos a las personas. Además, incorpora herramientas de visión inteligente que permiten reconocer rostros, identificar posturas y detectar movimientos de las manos.
Entre sus principales características destacan:
- Inteligencia artificial: integra capacidades computacionales para procesar información.
- Reconocimiento facial: incorpora funciones para identificar rostros.
- Detección de movimientos: permite reconocer gestos de las manos e identificar posturas.
- Conectividad inalámbrica: facilita las consultas a servidores y la transmisión de información.
- Integración electrónica: reúne motores, componentes electrónicos y programación en una misma estructura.
Estas funciones permiten explorar distintas formas de interacción entre las personas y los sistemas tecnológicos. Su funcionamiento también facilita la explicación de conceptos de robótica e inteligencia artificial mediante una demostración práctica.
Jeffrey Salazar y el desarrollo tecnológico de Creabot
La creación de Hermes requirió integrar conocimientos de distintas áreas de la ingeniería. Según la información compartida sobre el proyecto, el prototipo fue construido en aproximadamente dos meses, con la inteligencia artificial como apoyo durante el proceso de programación.
De acuerdo con el sitio oficial de Creabot, Hermes V1 fue diseñado en California, mientras que su programación y fabricación se realizan en Guatemala. La empresa también indica que su arquitectura es de código abierto.
Esta característica permite que universidades interesadas puedan estudiar la estructura del robot, reproducirla o desarrollar nuevas aplicaciones. De esta manera, el proyecto abre posibilidades para la investigación académica y la experimentación tecnológica.
El desarrollo también refleja cómo la colaboración entre distintas especialidades puede transformar conocimientos técnicos en un dispositivo funcional. La electrónica, el diseño y la programación se complementan para dar forma a una propuesta que puede estudiarse y mejorarse.
Hermes llega a las aulas y despierta interés por la ciencia
El 9 de octubre de 2026, Hermes llegó a la Universidad San Pablo de Guatemala. Según información publicada por su desarrollador, el robot permanecería allí durante algunos meses para que estudiantes y catedráticos conocieran su funcionamiento.
La experiencia permite observar cómo los componentes electrónicos, los motores y el software trabajan de manera coordinada. Además, acerca la robótica humanoide a espacios educativos donde los estudiantes pueden conocer nuevas posibilidades de desarrollo tecnológico.
Entre las aplicaciones futuras contempladas por el equipo figura una versión orientada a tareas de recepción en hoteles y empresas. Esta posibilidad muestra cómo la tecnología podría explorarse en entornos de servicio, aunque no representa una aplicación comercial confirmada.

De una idea a nuevas oportunidades
Hermes representa más que un prototipo equipado con inteligencia artificial. Su desarrollo permite acercar conocimientos especializados a experiencias concretas y despertar la curiosidad de quienes comienzan a explorar la ciencia.
Cuando la tecnología puede observarse, comprenderse y estudiarse, también se abren oportunidades para imaginar nuevas soluciones. El trabajo de Jeffrey Salazar y Creabot pone sobre la mesa una pregunta para las próximas generaciones: ¿qué otras ideas podrán convertirse en proyectos tecnológicos desarrollados desde Guatemala?