Conecta: reglas claras y transparencia que impulsan la energía
Conecta impulsa proyectos de energía en Guatemala mediante transparencia jurídica, reglas claras y cumplimiento normativo.
La infraestructura energética, además de las torres, subestaciones y kilómetros de líneas de transmisión, también se sostiene sobre reglas claras, procesos verificables y un marco jurídico que genere confianza. En Guatemala, donde el desarrollo del sistema eléctrico requiere planificación de largo plazo y coordinación institucional, la transparencia jurídica se convierte en una condición habilitante del progreso.
En este contexto, Conecta, liderada por Juan Jacobo Rodríguez ha estructurado su operación bajo principios de cumplimiento normativo, trazabilidad de procesos y rendición de cuentas, entendiendo que la certeza regulatoria es clave para desarrollar proyectos de energía alineados con el interés público. Más allá de la ejecución técnica, el enfoque apunta a crear condiciones estables que beneficien al país, a los usuarios y al sistema eléctrico en su conjunto.
Certeza jurídica como base de los proyectos de energía
Los proyectos de transmisión eléctrica requieren años de planificación, múltiples permisos y una interacción constante con entidades públicas. Por ello, la certeza jurídica resulta esencial para reducir riesgos, evitar discrecionalidades y garantizar continuidad operativa. En ese sentido, Conecta desarrolla sus proyectos dentro del marco regulatorio guatemalteco, cumpliendo con los procesos establecidos para licenciamiento ambiental, social y técnico, y articulando su gestión con las autoridades competentes.
Desde una perspectiva institucional, este enfoque permite que los proyectos de energía se ejecuten de forma ordenada y previsible. Además, se favorece la coordinación interinstitucional y se generan condiciones que facilitan la toma de decisiones informadas. Como resultado, la infraestructura de transmisión se integra al territorio respetando la normativa vigente y fortaleciendo la confianza de los distintos actores involucrados en el sistema eléctrico.
Transparencia y cumplimiento normativo en la gestión de Conecta

La transparencia no se limita a la divulgación de información, sino que se refleja en cómo se gestionan los procesos internos y se documentan las decisiones. En su informe de sostenibilidad, Conecta detalla una estructura de gobernanza orientada al cumplimiento normativo y a la mejora continua, con énfasis en auditorías, controles y seguimiento de compromisos ambientales, sociales y regulatorios.
Entre los elementos que refuerzan esta gestión transparente destacan:
- Cumplimiento de la normativa nacional aplicable a proyectos de transmisión eléctrica.
- Auditorías ambientales sin hallazgos, que evidencian apego a los requisitos legales.
- Procesos documentados para la gestión social, ambiental y arqueológica.
- Alineación con estándares internacionales, utilizados como referencia para fortalecer la gobernanza.
Estos mecanismos permiten que la operación de Conecta sea evaluable y verificable, algo especialmente relevante para stakeholders y entidades que priorizan la gestión responsable de proyectos de energía en Guatemala.
En esta misma línea, Conecta cerró el año con la obtención de la certificación ISO 37001 – Sistema de Gestión Antisoborno, un estándar internacional que reconoce el fortalecimiento de controles y prácticas orientadas a la prevención del soborno, la transparencia y la ética empresarial. Este tipo de certificaciones respaldan el cumplimiento normativo y refuerzan la integridad en la toma de decisiones, los procesos internos y la relación con los grupos de interés, especialmente en proyectos de infraestructura energética que requieren altos niveles de confianza institucional.
Reglas claras para una planificación energética de largo plazo
La transmisión eléctrica cumple una función estratégica: conectar generación y consumo, garantizar confiabilidad y permitir el crecimiento económico. Sin embargo, ese rol solo puede sostenerse cuando existe un entorno regulatorio estable. Las reglas claras permiten planificar inversiones, optimizar recursos y anticipar necesidades futuras del sistema eléctrico.
En este sentido, la experiencia de Conecta muestra que la transparencia jurídica no es un obstáculo, sino un facilitador. Al reducir la incertidumbre y establecer procesos previsibles, se fortalece la inversión responsable y se promueve una visión de largo plazo. Además, se contribuye a que la infraestructura energética responda a criterios técnicos y de interés público, más allá de coyunturas o interpretaciones variables de la norma.
Este enfoque institucional resulta especialmente relevante en un contexto donde la demanda eléctrica evoluciona y el sistema requiere expansión, modernización y mantenimiento continuo.