Cómo Agencias J.I Cohen descarboniza la logística farmacéutica
Conoce cómo Agencias J.I Cohen lidera la logística farmacéutica sostenible en Guatemala.
Agencias J.I. Cohen, fundada por Jack Irving Cohen y liderada actualmente por Alberto Cohen Mory, ha integrado la sostenibilidad en el núcleo de su estrategia operativa mediante la cuantificación y gestión activa de su impacto ambiental. En la distribución de medicamentos, donde la cadena de frío exige alta precisión técnica y consumo energético constante, avanzar hacia la descarbonización representa un desafío estructural.
Durante el ciclo 2024, la organización cuantificó una huella de carbono de 1,707.97 t CO2e para esta unidad de negocio, equivalente al 25.53% del total corporativo. Sin embargo, más allá de la medición, la compañía ha comenzado a implementar acciones concretas orientadas a reducir estas emisiones, marcando la transición hacia una logística farmacéutica más sostenible.
Descarbonización de las operaciones directas y transporte
El principal foco de emisiones se encuentra en las operaciones directas, que representan 1,368.51 t CO2e, principalmente por el uso de combustibles en la distribución. Frente a este escenario, la estrategia de descarbonización se centra en transformar la eficiencia del transporte.
Para abordar este reto, la empresa enfoca sus esfuerzos en los siguientes puntos críticos:
- Electrificación de flota: la distribución de productos se realiza mediante paneles 100% eléctricos, reduciendo significativamente las emisiones asociadas al transporte.
- Optimización de rutas: planificación logística inteligente para disminuir distancias recorridas y consumo energético.
- Mantenimiento eficiente: control técnico de unidades para asegurar un rendimiento óptimo y menor consumo de combustible.
Este enfoque permite reducir la intensidad de carbono por unidad distribuida, alineando la operación con estándares modernos de logística verde.
Eficiencia en el consumo eléctrico y la cadena de frío
El consumo eléctrico representa 290.04 t CO2e dentro de la huella total, derivado principalmente de la operación continua de sistemas de refrigeración y almacenamiento.
Para reducir este impacto, la compañía ha implementado medidas estructurales:
- Infraestructura eficiente: bodegas diseñadas para optimizar el consumo energético sin comprometer la calidad de los medicamentos.
- Sistemas de respaldo energético diversificado: uso de múltiples fuentes como energía eléctrica, baterías, planta diésel y soluciones complementarias que garantizan continuidad operativa.
- Monitoreo y control térmico constante: evita pérdidas energéticas y asegura estabilidad en la cadena de frío.
Reducción de emisiones en la cadena de valor
El análisis de la huella de carbono también incluye 188.70 t CO2e provenientes de servicios externos y actividades de la cadena de valor, además de 48.34 t CO2e por pérdidas técnicas en la red eléctrica.
Ante esto, Agencias J.I. Cohen impulsa una estrategia colaborativa basada en:
- Selección de proveedores con criterios de sostenibilidad.
- Optimización de servicios logísticos tercerizados.
- Mejora continua en la gestión de residuos y procesos asociados.
Este enfoque permite ampliar el impacto de la descarbonización más allá de las operaciones propias, integrando a toda la red logística.
De la medición a la acción: una logística farmacéutica baja en carbono
A nivel corporativo, la organización opera bajo un modelo ambiental que le permite compensar y superar sus emisiones totales de gases de efecto invernadero. De acuerdo con su informe de sostenibilidad 2024, la corporación logra cubrir sus emisiones en un 247.22%, alcanzando un balance neto positivo gracias a sus procesos de captura de carbono en activos agrícolas y forestales.
En este contexto, las emisiones generadas por la operación farmacéutica, incluyendo distribución, cadena de frío e infraestructura, son mitigadas dentro de esta estrategia integral, que combina el uso de energía renovable con iniciativas de compensación ambiental.
Así, Agencias J.I. Cohen no solo avanza en la reducción de su huella operativa, sino que forma parte de un modelo corporativo carbono positivo, donde la gestión logística se integra a una estrategia ambiental que genera un impacto neto favorable.